Maestros de la UPAV paran labores docentes en la zona de Orizaba, exigen pago de cuatrimestres atrasados

La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) enfrenta una nueva crisis en la región de Orizaba, luego de que asesores solidarios de 20 centros de licenciatura y 25 bachilleratos iniciaron un paro de “brazos caídos” en todos los centros de licenciatura y bachillerato en la región de las altas montañas para exigir el pago de dos cuatrimestres que, aseguran, no les han sido cubiertos, pese a que el alumnado ya realizó sus aportaciones correspondientes.

De acuerdo con los manifestantes, el movimiento inició desde las primeras horas de este día en diversos puntos de la zona centro, donde los docentes optaron por suspender actividades de manera parcial como medida de presión, ante lo que calificaron como un “incumplimiento reiterado” por parte de la instancia responsable de administrar los recursos.

Los inconformes explicaron que, aunque la UPAV opera con «asesores solidarios» bajo un esquema particular, el pago de sus honorarios no proviene directamente de la universidad, sino de una fundación que presuntamente administra los ingresos, situación que ha generado confusión y falta de claridad sobre quién responde ante los atrasos.

“Nos dicen que quien debe pagar es la fundación que maneja la UPAV, pero lo cierto es que los alumnos ya pagaron su cuatrimestre, y de ahí es de donde se supone que sale lo que se nos entrega como asesores”, señalaron los participantes en la protesta, quienes advirtieron que la problemática no es nueva, pero se ha agravado por el tiempo transcurrido sin respuesta.

Los asesores solidarios detallaron que el paro involucra centros educativos ubicados en Orizaba y municipios cercanos donde también se reportó inconformidad y se prevé que se replique la medida si no existe solución inmediata.

Entre los programas académicos afectados se encuentran licenciaturas como Derecho, Turismo y Gastronomía, además de diversos bachilleratos distribuidos en la región. Los docentes indicaron que el impacto no solo es laboral, sino también educativo, ya que se altera el ritmo de clases, asesorías y procesos de evaluación.

Los manifestantes subrayaron que su exigencia principal es el pago inmediato de los dos cuatrimestres pendientes, así como un compromiso formal que garantice que no se repetirán los retrasos. También solicitaron transparencia sobre el manejo de recursos, al considerar que el dinero aportado por los estudiantes debe reflejarse en pagos puntuales.

“Nosotros cumplimos con nuestras actividades, asistimos, damos clases, asesoramos, evaluamos; pero no es justo que trabajemos sin recibir lo que corresponde”, expresaron.

Hasta el momento no se ha emitido un pronunciamiento oficial que precise fechas de pago o la ruta para resolver el conflicto, por lo que los asesores solidarios adelantaron que el paro podría escalar a una suspensión más amplia de actividades si no se atiende la demanda.

Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades correspondientes para que intervengan y se garantice el respeto a su labor, pues insistieron en que el problema no debe recaer en los estudiantes, quienes ya cumplieron con sus pagos y ahora enfrentan incertidumbre en el desarrollo de sus estudios.

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Redacción
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