Las mujeres que son víctimas de desaparición ya no sólo son objeto de explotación sexual, sino que también son reclutadas por la delincuencia organizada para matar, cuidar secuestrados, cocinar, entre otras actividades para lo cual son amenazadas, aseguraron organizaciones defensoras de los derechos en Veracruz.
La activista Anaís Palacios, quien ha sido integrante del Mecanismo Estatal de Coordinación en Materia de Búsqueda de Personas, aseguró que no hay un parámetro de edad para las desapariciones y actualmente se ha incrementado el número de mujeres sustraídas.
Indicó que tienen documentados casos de adolescentes que son enganchadas a través de personas que operan incluso afuera de los centros escolares y que les ofrecen dinero por fotografiarse.
Aseguró que las vinculan en acciones de sicariato o que pueden ingresar a acciones delictivas en contra de su voluntad, una explotación delincuencial, con reclutamiento y trabajo en otros estados para que no puedan escapar.
Indicó que la conclusión es que es más rentable explotar a una mujer que a un hombre, porque las mujeres son utilizadas para cuidar a las personas privadas de su libertad y la muestra más fehaciente es que cuando hay cateos son las mujeres las que son detenidas y procesadas, porque los hombres huyen.
En los colectivos de búsqueda han documentado casos de mujeres que han sido enganchadas con ofertas de trabajo a través de redes sociales y a pesar de que las familias aportan esta información, no es analizada e investigada con el rigor que se requiere y es más fácil responsabilizar a las mismas víctimas que continuar con una línea que podría conducir a su probable ubicación.
Aseguró que el tema amerita atención porque recientemente presentaron un trabajo de investigación en el que participó y en el que hay datos que señalan el tráfico de mujeres.





