La Aduana del Puerto de Veracruz enfrenta una serie de cambios tumultuosos tras la destitución del director general, Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien ocupó el cargo por menos de un año. Durante su breve mandato, implementó despidos y provocó una agitación administrativa que desencadenó protestas de transportistas y puso en tela de juicio su gestión.
Guerrero Alcántar, quien asumió la dirección a finales de 2022, se encontró bajo escrutinio debido a presuntas actividades corruptas, según fuentes internas de la aduana.
Su remoción también conllevaría el cambio en el puesto de la subdirectora de Trámites y Asuntos Legales, Abigail Pérez Hernández, quien enfrentó acusaciones de trato inadecuado hacia el personal aduanero.
La llegada de Guerrero Alcántar al cargo generó inquietud entre los empleados de la aduana debido a su propuesta de sustituir al personal civil con miembros de las fuerzas armadas, específicamente de la Secretaría de Marina (SEMAR). Aunque esta medida fue justificada por el gobierno federal como una forma de fortalecer las operaciones aduaneras, provocó incertidumbre y protestas en diversos sectores.





